Insectos en la comida industrializada.
A partir del 1 de enero de 2018 entró en vigor el Reglamento (UE) 2015/2238 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2015, por el que se introduce el concepto de "alimentos novedosos", incluidos los insectos y sus partes. Una de las especies de insectos más utilizadas son: gusanos de la harina (Tenebrio molitor), grillos domésticos (Acheta domesticus), cucarachas (Blattodea) y langostas migratorias (Locusta migrans). En este contexto, el problema insondable es el papel de los insectos comestibles en la transmisión de enfermedades parasitarias que pueden causar pérdidas significativas en su reproducción y pueden representar una amenaza para los seres humanos y los animales. El objetivo de este estudio era identificar y evaluar las formas de desarrollo de los parásitos que colonizan insectos comestibles en granjas domésticas y tiendas de mascotas en Europa Central y determinar el riesgo potencial de infecciones parasitarias para humanos y animales. El material experimental comprendía muestras de insectos vivos (imaginas) de 300 granjas domésticas y tiendas de mascotas, incluidas 75 granjas de gusanos de la harina, 75 granjas de grillos domésticos, 75 granjas de cucarachas silbando de Madagascar y 75 granjas de langostas migratorias. Se detectaron parásitos en 244 (83,83 %) de las 300 granjas de insectos examinadas (100 %). En 206 (68,67 %) de los casos, los parásitos identificados eran patógenos solo para los insectos; en 106 (35,3 %) casos, los parásitos eran potencialmente parásitos para los animales; y en 91 (30,33%) casos, los parásitos eran potencialmente patógenos para los humanos. Los insectos comestibles son un reservorio subestimado de parásitos humanos y animales. Nuestra investigación indica el importante papel de estos insectos en la epidemiología de los parásitos patógenos para los vertebrados. El examen parasitológico llevado a cabo sugiere que los insectos comestibles pueden ser el vector de parásitos más importante para los animales insectívoros domésticos. Según nuestros estudios, la investigación futura debería centrarse en la necesidad de un seguimiento constante de las granjas de insectos estudiadas para detectar patógenos, aumentando así la seguridad de los alimentos y seguridad alimentaria.
Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6613697/

