Comida emocional

Ayer, estaba muy triste porque se me va acumulando la pena por la muerte de mi hijo. Sí, lo perdí el 20 de Agosto de 2023, y mis tres nietos, a su padre.
Venía de hacía algunos días, sintiendo que me llegaba a doler el corazón, literalmente. Ese dolor pesa y mucho, a tal punto que, cuesta levantarse por las mañanas y a veces, despiertas por las noches, sin saber porqué. Es un torbellino de recuerdos y sus respectivas emociones, a veces contradictorias.
Fueron como tres días en que quería comer helados de crema con chocolate y me comía una cassata entera, como si nada. Esa acción me calmaba por un rato y comenzaba de nuevo el proceso. Hasta que, colapsé y brotó el llanto como cascada de una represa que le abren sus compuertas.
Quien no ha pasado por situaciones difíciles y se refugia en alguna comida, en un “consuelo” de dulzor en esos duros pasajes de dolor? Sí, todos tenemos esos momentos en que nos sentimos afligidos y necesitamos una vía de escape. Otras personas, recurren al alcohol y otras, a algún tipo de droga. Eso sí, es más delicado o grave.
Les he contado un poco de mi y mi experiencia relacionada con la comida y las emociones.
Qué quiero decirles con esto? Que está bien, tener momentos de explosión, de liberación, de buscar una sensación positiva, frente a tanta bilis amarga en nuestra alma. Y, está bien, es sano explotar. Pero, no debes quedarte ahí. Busca quien te ayude y ojalá profesionalmente.
Que estos momentos sean los menos y que sean solo excepciones, que puedes ir controlando en el tiempo, sea el agobio que sea, que estés viviendo.
Solo, no permitas que; la comida, el alcohol u otras drogas arruinen tu vida. No te jodas la salud, porque te refugias en esos estados emocionales. Busca ayuda, busca alguien que te reconforte emocionalmente, para que puedas transitar de mejor forma esos momentos y no sucumbas de forma recurrente y menos con alta frecuencia, en el tiempo.
Los alimentos, son para nutrir tu organismo. No son para eliminar el dolor de una pérdida u otro motivo con el que estés lidiando.
Hago ejercicios a diario, en mi propio mini-gym, en el patio de la casa. A veces, con pocas ganas, pero lo hago de igual manera. Luego, una ducha y una buena porción de carnes con sus grasas o huevos. Siempre acompañándolo de un buen café con crema.
Espero, que esta lectura te ayude en algo. Al menos, a mí me permite soltar, liberar y compartir. Teniendo la convicción de que alguien recibirá este mensaje y le servirá para seguir adelante por el camino correcto, para sí mismo.
Un cariños abrazo al corazón y al alma. Que vengan días mejores, y que así sea.

